Minería en Madre de Dios, Perú. Foto: Inforegión

El mercurio es un metal utilizado muchas veces para separar oro, actividad que causa una gran contaminación en el medio ambiente y afecta a la salud de las personas. Buscando una solución a este problema, un grupo de profesionales peruanos diseñó y fabricó un equipo por el cual es posible evitar el uso de este metal.

Se trata del Oro ECO-100, una pequeña maquinaria que recupera el 95 por ciento del oro presente en la arenilla negra, sin usar ni mercurio ni cianuro en ninguna etapa de recuperación. El aparato, impulsado por el ingeniero Carlos Villachica, ya fue probado en la región Madre de Dios, principal zona de extracción de oro en Perú, por lo que en los próximos meses se prevé entregar decenas de aparatos a los mineros del lugar.

Como explica Villachica, gracias a este nuevo invento es posible un proceso de producción en el que recircula el 90 por ciento del agua utilizada, consumiendo 0,2 galones de gasolina por ciclo productivo y con una alta resistencia a la abrasión y corrosión. Además, no descartó la posibilidad de que luego el combustible pueda ser reemplazado por energía eléctrica.

De acuerdo a EfeVerde, la empresa fabricante de los ECO-100 acaba de firmar un contrato con una compañía que financiará cuarenta equipos para entregar a los mineros del departamento de Madre de Dios, lugar en el que también se instalará un taller de mantenimiento y entrenamiento. Gracias al procedimiento por el que millones de burbujas se inyectan en el equipo y hacen flotar el oro, separándolo de la arena negra, los trabajadores del sector podrán recuperar hasta un 20 por ciento más de material de lo que se logra con la técnica tradicional.

Lo fundamental es que con esta iniciativa se estaría impulsando una actividad más limpia y menos nociva para la salud y el medio ambiente. Actualmente, el mercurio se usa en grandes cantidades en la minería de pequeña escala, por lo que miles de toneladas en todo el mundo son descargadas al medio ambiente. Esto afecta el comportamiento y reproducción de los animales, deja inutilizables los suelos de los bosques y expone a los humanos a lesiones en los riñones, en el cerebro y en el sistema nervioso.

Aunque el ECO-100 no represente una solución definitiva a la gran contaminación y consecuente daño que genera esta actividad a nivel global, se trata de un paso y un estímulo hacia el desarrollo de nuevas técnicas que vayan sustituyendo las formas de producción totalmente agresivas que se emplean en la actualidad.

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