El Desafío es una organización sin fines de lucro de Holanda y Argentina que tuvo sus orígenes en el 2002. Su objetivo es mejorar las condiciones de vida de chicos –y sus familias- viviendo en situación de riesgo y exclusión social en la ciudad de Rosario. Por este motivo, trabajan en actividades deportivas y artísticas, programas de E-Learning, apoyo escolar, asistencia médica y entrega de meriendas todos los días en la sede de su comedor.

Buscando llegar a la mayor cantidad de gente posible, a la vez que difundir la importancia del cuidado medioambiental, la ONG acaba de lanzar su primera remera 100 por ciento orgánica y de comercio justo, creada en conjunto con el estudio de diseño Atypica de Rosario. Además de una producción más amigable con el planeta, esta remera lleva un fuerte mensaje a la sociedad para ser menos ‘realistas’ y más creativos en la construcción de un cambio social positivo.

Como explica Jorn Wemmenhove, el holandés co-fundador y director creativo de El Desafío, “Cuando hablamos con la gente sobre un cambio social nos responden muy frecuentemente que seamos realistas porque ‘Argentina siempre fue así, no va a cambiar!’ Supongo que es como un mecanismo de defensa, pero en realidad cuando sos realista todo el tiempo nada diferente pasará. Todo seguirá siendo igual. Así que la clave para el cambio social es justamente no ser realista y ver las cosas de otra manera. Argentina necesita personas que se atrevan a dejar el realismo de lado, ser creativos y empezar de nuevo. Como holandés puedo decir que los argentinos son muy creativos y estamos seguros que podemos crear un futuro mejor para todos.. Esta remera es una forma de recordarnos eso”.

En este sentido, y teniendo en cuenta que los agroquímicos utilizados en los procesos de producción de algodón son dañinos para el medio ambiente, El Desafío trabajó en conjunto con Roberto Acosta Gómez de BeatBang para producir remeras bajo el concepto de comercio justo y 100 por ciento de algodón orgánico. La materia prima proviene del Chaco Argentino y es cultivada sin agroquímicos y de la mano de pequeños productores. Las prendas se confeccionan por la cooperativa textil de una fábrica recuperada y autogestionada por sus empleados, obteniendo así un producto sustentable y respetuoso con los derechos de los trabajadores.

Las remeras no están a la venta y sólo se pueden obtener uniéndose a El Desafío como donante mensual por un período mínimo de 1 año. Para más información ingresar en: www.eldesafio.org.

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